*El recinto religioso, ubicado en el municipio sureño tlaxcalteca de Santo Toribio Xicohtzinco prácticamente es un museo barroco y un oasis de arte sacro incomparable
Diego Mena
Santo Toribio Xicohtzinco, Tlax.- Imponente en imagen, la Iglesia al estilo barroco se ilumina cada mañana con el sol que sale a sus espaldas y se oculta frente a ella. Su alma se nutre de dos torres unidas por un prominente arco blanco que simboliza la paz en todo el pueblo, con campanas en su cúspide que llaman a todos a oficiar misa.
Las expresiones barrocas en las estructuras arquitectónicas religiosas no tienen límite en Tlaxcala, prueba de ello es la iglesia de Santo Toribio Xicohtzinco, una pieza que data desde el siglo XVIII y permanece fuerte con el paso de los tiempos.
La Iglesia de Xicohtzinco, como es conocida coloquialmente, de tonos rojos y blancos, se edificó entre el siglo XVIII y XIX, y tiene como guardián una torre con un imponente reloj que orienta a los comuneros en su día a día.
Esta joya arquitectónica, tiene su mejor momento en abril, cuando los creyentes acuden y celebran una magna fiesta: música, flores y otros eventos decoran la iglesia.
Un importante acervo sacro artístico se conserva en su interior, a pesar de los años y las inclemencias del clima que han tratado de afectarlo sin tener éxito alguno; las reliquias dan fortaleza al clero y certeza a los fieles, en un ciclo de veneración sincera.
Y en la parte alta, las imágenes de San Mateo, San Marcos, San Lucas y San Juan, fungen como guardianes de la fe acompañados de los Niños Mártires, Santa Teresita de Ávila y el Sagrado Corazón de Jesús, como imagen principal.
Su retablo, con imágenes cuenta toda la travesía conocida como La Pasión de Cristo, las piezas perfectamente conservadas se repasan año con año, en la Semana Santa.



